Para el álbum de frases del mundo libre…

31 01 2010

“Lo volveríamos a hacer”.

Tony Blair, demostrando que a veces la mejor defensa es persistir hasta el final.

 

“No firmaré nada que atente contra la economía norteamericana”.

George W. Bush, atentando contra todo el mundo al rehusarse a firmar el protocolo de Kyoto.

 

“Hay dos problemas que atormentan al Medio Oriente: el peligro de Saddam Husseín y la inseguridad de Israel”.

Douglas Hurd, ex ministro de Asuntos Exteriores británico, olvidando la inseguridad de los palestinos luego de casi 4 décadas de segregación y ocupación militar.

 

“Ariel Sharon es un hombre de paz”.

George W. Bush, limpiando torpemente a un declarado enemigo de la humanidad.

 

“Israel no es un Estado con ejército sino un ejército con Estado”.

Corresponsal militar Ben Kaspit.

 

“Los turcos deberían desempeñar el papel de liderazgo recio que esperamos, aceptar que cometieron un error, y ver cómo ayudar todo lo posible a los americanos”.

Paul Wolfowitz, estratega del Pentágono, sobre la decisión del congreso turco de no ser anfitriones de las fuerzas angloamericanas para atacar Irak.

 

“Turquía se ha rehusado por motivos políticos. Su gobierno fue demasiado débil ante el sentir general contra la guerra”.

Steven Weisman, periodista norteamericano, todo un demócrata.

 

“Lo que queda de la democracia es el derecho a elegir entre mercancías”.

Noam Chomsky.





Mentir con autoridad

31 01 2010

_40410919_blair_close203ap Tony Blair hoy defendió la invasión y destrucción de Irak a la que él ha llamado “una reacción al cambio en el riesgo luego del 11-S”, donde “si había que derrocar a Saddam Husseín, lo haríamos nuevamente, para eliminar sus planes de fabricación de armas de destrucción masiva”.

Una vez más el discurso en pro de la protección del mundo libre, devuelve al lado de la justicia a la “guerra contra el terror”, que pese a haberse encontrado con algunos reveses como el absoluto rechazo de la opinión pública mundial o el hecho de que en verdad no hubieran encontrado ningún indicio de ADM (Armas de Destrucción Masiva), sigue sobre ruedas.

He de hacer algunas preguntas, que seguramente pocos se harán, en especial si aparecen en medios masivos y serviles (CNN en español hoy cubrió la sesión de 6 horas de investigación a la gestión Blair con unos generosos 45 segundos), tales como si realmente como dice el ex primer ministro británico el riesgo aumentó radicalmente luego del 11-S, y si Irak tenía algo que ver realmente con todo ello, y si no, por qué ellos pagaron el precio y no otros sospechosos más sólidos.

En primer lugar, es necesario hacer algo de memoria para comprender la lógica del actuar de las potencias hegemónicas del mundo.

Hay un concepto crucial para entender cómo obran los dirigentes mundiales y es el “interés”. Separar los valores de ganancia de los que no la ofrecen revela el funcionamiento de la dominación. Así, implantar el miedo en la opinión pública local para los Estados Unidos es muy valioso, pues así hay una justificación noble para los crímenes cometidos (además del nada despreciable presupuesto para la defensa, la justificación para venta y desarrollo de armas, el supuesto aval popular de la agresión a países extranjeros, etc.), en cuanto que por el contrario, las protestas mundiales más enérgicas no significaban nada pues los contribuyentes no están involucrados.

El 11-S, en tanto aquello no cambió radicalmente el mapa del riesgo como dice un Blair ahora con el rabo entre las piernas, sino que, en términos prácticos, hizo material la mascarada de la amenaza permanente con que se mantenía a raya al populacho; como en una mala película, los ataques rasgaron en acto el cuento tantas veces utilizado de “los enemigos de la libertad”.

No hay que ser un genio para sospechar del perverso uso global de las comunicaciones, diríamos psicoanalíticamente que quien comunica ostenta el saber acerca del goce de la sociedad, en otras palabras, hay un saber acerca de qué fibras tocar y se hace uso de ellas para ejercer poder. En ese sentido es que la mascarada se volvió real e incalculable, el miedo se hizo material y dio paso a una angustia generalizada que proveyó de fundamento a acciones que no tuvieron nada que hacer con el tema, por ejemplo, la invasión a Irak.

Hablando de invasiones, está de más hacer un recuento histórico de las atroces invasiones en el mundo de la dupla anglo-estadounidense, pero quizás si sea conveniente revisar sus intereses en juego: la posición geoestratégica de Irak, sus recursos energéticos y la debilidad de su ejército hacen que el costo beneficio sea abismal, digamos el premio gordo.

Y claro, el que sea un país indefenso es clave, pues uno puede usar la fuerza por cualquier razón y realmente no esforzarse demasiado, por aquello es el único país del bautizado por Bush hijo “eje del mal” que ha sido atacado: no el que tenía armas para destruir el mundo como se dice, sino precisamente quien no las tiene, lo cual es un doble crimen.

Recordemos también que los esfuerzos de la ONU por la paz, poniendo cualquier ejemplo, como acuerdos contra la proliferación de armas químicas, biológicas, nucleares, uso militar del espacio exterior, y todos los que se nos puedan ocurrir que son un avance en la humanización del mundo han sido bloqueados por principalmente dos aliados: Estados Unidos e Israel. Eso da que pensar de las definiciones que ellos tienen de la palabra “defensa” y de “terrorismo”.checas

La paradoja que se desprende de las posiciones de los países paladines de la libertad y la justicia divina es la siguiente: si yo lucho contra el terrorismo utilizando prácticas terroristas, ¿soy yo mismo un terrorista?; si me defiendo de las amenazas que suponen países extranjeros que aún no atacaron, atacándolos, ¿me estoy realmente defendiendo?. Claro que para practicar esa suerte de principio de equidad hace falta un componente moral que es totalmente incompatible con el capital y la dominación; por ello los ideólogos terminan decantándose por la explicación más simple y maniquea: ellos son los malos, nosotros sólo matamos a los malos, ergo, somos los buenos. Explicárselo a una madre palestina, afgana, iraquí, nicaragüense, yugoslava, sudaní, entre otras puede llegar a ser complicado.

El mal y el terrorismo son difíciles de definir de forma universal, porque son relativos a quien hace uso de la palabra, por ello se debe saber cómo usarla. El problema es que quienes lo hacen se guían del principio de interés directo que explicamos más arriba, lo cual deja poco o ningún espacio para un saber acerca de las acciones cometidas, sólo la hegemonía del Amo ciego que quiere ser eterno.





Para el álbum de frases

28 01 2010

“… las peores aberraciones siempre se ocultan tras las más nobles intenciones…”

Noam Chomsky, que parece haber estudiado en mi colegio.

“Llámalo una cuestión de moral. Una cosa es ser un hijo de puta y otra un conchasumadre”

Anggela Espinoza, descubriendo el significado de la vida.

“…qué tal si te vienes a París y trabajas desnudándote para los pintores de bellas artes?. ¡50 euros la hora!, yo lo haré…”

Joecelyn Seminario, sobredimensionando mi crisis laboral y sus cualidades físicas.

“Como en el medioevo, los que escriben la historia sólo se manchan las manos de comida y tal vez de tinta”

Rodrigo Sarmiento, ansiando ser burgués.

“…claro, entonces las historias de sangre las reescriben los periodistas…”

Eduardo Álvarez, volviendo a la primera frase.

“…el whisky es bueno, sólo que cuesta como 100 veces más que una buena botella de pisco de dos pasas…”

Luis Miguel Aguinaga, un incorregible amante del pasado.





Sobre los 25 años a Fujimori

20 01 2010

Se ha ratificado el primer fallo que de condena al ex presidente por delitos ya harto conocidos. Definitivamente, eso es un buen síntoma social.

Pese a ello pienso que el proceso, más que imponer justicia, ha hecho notar que existe una gran diferencia entre los delitos legales y los sociales, pues el daño ha sido ingente: no hace falta sino echar un breve vistazo en la prensa y en la sociedad en general para saber que los crímenes de aquel régimen, no sólo no han sido condenados, sino que ni siquiera han podido ser tomados en cuenta por el proceso legal, pues el legado del fujimorismo trasciende largamente a la persona, que termina envuelta en una irónica atadura que no cambia para nada el futuro del país.

Me explico: la condena a Fujimori toma la forma de aparente inicio de cambio social y compromiso en la estructura misma de la cúpula de corrupción, en un proceso que ha sido observado y reconocido internacionalmente por su legitimidad e independencia. La lectura, entonces, que se hace de los hechos es positiva, pues desharía el aura de fraude con que se distinguido el Poder Judicial durante nuestra historia moderna, y claro, la patria –esa gran entidad abstracta- se vería desagraviada de los crímenes que la mancillaron. Sin embargo, a pesar de aparentemente haber tomado el status quo entre manos para destruirlo, la realidad nos dice que el uso de los hechos puede devenir en consecuencias diametralmente distintas.

Hablo de una diferencia radical, de concepto: el delito tipificado en los códigos legales no es equivalente al crimen inscrito en la cultura y a sus consecuencias, y haríamos muy mal en quedarnos satisfechos con encerrar a una persona pensando que es lo único que corresponde, porque no lo es: si bien la pena es justa hay que aún tender a la justicia.

Lo digo porque aún el uso político de la sentencia no está muy claro: los réditos en popularidad hacia el APRA y su evidente alianza con un fujimorismo aún de masas dejan en el medio al gobierno de Alan García como el gran beneficiado, sin haberse mojado en ninguna parte.

El carácter transgresivo de la sociedad peruana, aquel que se conforma con el signo por sobre el acontecimiento y la intención por el acto, se siente tranquilo, pues la Justicia “ya cumplió”, y se libera de la responsabilidad de la limpieza posterior: la sociedad civil se queja de la deslegitimación de los partidos políticos, el desmembramiento de las organizaciones de base, la cultura del sensacionalismo y la cortina de humo, el uso embrutecedor de los medios, la censura sistemática de los discursos políticos y sociales, el trato por debajo de la mesa, la manipulación e interpretación ilegítima de las leyes, el desprecio por la vida y la voz de los ciudadanos, entre muchos otros, pero no solamente no hace nada para corregirlos, sino que goza de ellos.

La sociedad ha hecho suya la cultura que la vulgarizó en el fujimorato y que revela la estrategia de aquel régimen para eternizarse en el poder: la destrucción del Otro, como referencia moral, ética y jurídica para reencarnar en la figura del dictador todas aquellas instancias. Una jugada perversa que sirvió mientras duró en pie la persona, pero que ha dejado un gran trono en que ahora se sienta otro, con las mismas licencias.

Es por eso que aún los 25 años de condena de un individuo no son suficientes en relación a esos 11 años de eterno ejercicio de poder.





Acerca de los daños a las ruinas y la moral criolla

12 01 2010

solitario de sayan, delincuancia juvenil , ladron , carcel (1) Ya es por todos sabido el daño que se ha ocasionado a las ruinas de Trujillo. No es mi intención condenar a los responsables, pues los medios ya los han vapuleado bastante.

Pese a ello, es interesante analizar los sucesos más detenidamente, tal vez mirando las cosas con otra profundidad. Y es que nos hemos acostumbrado a una prensa mezquina y maniquea, que no construye más allá de la necesidad de venganza. Ojo, no es mi interés desresponsabilizar a quienes cometieron el delito, estoy convencido que la ley debe ocuparse de ellos como corresponda.

Para empezar me parece que este asunto tiene que ver primordialmente con eso que llamamos “peruanidad” y su carácter básicamente transgresivo. Antes eso que el facilismo mediático de pensar en que hay buenos y malos peruanos, justificando de paso la segregación de ciertos grupos y actores sociales poco adaptados, digamos.

Hablar de transgresión y peruanidad es sencillo, basta con pensar en cosas tan simples y cotidianas como el tráfico: uno se queja del tránsito caótico de Lima, de sus combis y del mal servicio de los transportistas, además de los accidentes y la imprudencia de los conductores, sin embargo, uno está acostumbrado a usar paraderos prohibidos, se baja y sube de los buses en media cuadra, ignora las señales de tránsito, los cruceros peatonales y tiene esa alegre sensación de que tiene la preferencia de paso siempre.

Entonces hablamos de una ética transgresiva, pues usted peruanísimamente ha evadido la culpa de haber quebrantado la ley (así sea muy levemente) acusando al semejante, que termina pagando por usted, pues uno en el anonimato hace lo que en público condena con nombre y apellido, dejando a la queja la función encubierta de sostener las cosas como están, pues yo, tan pecador como el acusado, acabo siendo un justo. Ni más ni menos que eso, la queja aquí es todo menos revolucionaria, por lo que ésta podría ser leída como una compensación imaginaria.

Es totalmente válido por consiguiente hablar de una neurosis nacional, que deja un rastro lógico de pataleos y acusaciones que finalmente, por el bien del sistema actual, no tienen real repercusión. Una convivencia del bien y el mal en una baldosa, juntos y revueltos, donde lo que se espera es el escándalo y lo que se busca es algo de sangre.

En este caso sucede claramente: el clamor popular no solo pide justicia, sino una “sanción ejemplar”, aún por encima del rigor de la ley, un castigo suficientemente potente para hacer callar a un fantasma colectivo inquietante y poderoso en el acusador. Aquí quiero ser claro: lo de la sangre no es metáfora. De ahí los pedidos de destierro, excomunión del sistema educativo y hasta pena de muerte.

Muy bien, tenemos a nuestros Cristos, nuestros fariseos y sus vestiduras rasgadas hasta los talones. La tragedia está completa y se venderán periódicos y se harán reportajes lastimeros y mediocres para estirar lo más que se pueda el circo y mientras tanto nadie hablará de esa frase clave en el video: “¿verdad que odias a tu Perú?”.

Tal vez sea más útil preguntarnos qué piensan los jóvenes del Perú, fuera de clichés patrioteros y vacíos, para trabajar su salida al mundo real y que esta no sea un acto de suicidio o sufrimiento insoportable, mínimamente. Porque podemos pensar en que las pocas oportunidades y la sensación de tener que salir a luchar contra el Perú para lograr un futuro para uno mismo, son factores que influyen en la hostilidad de estos y otros muchachos involucrados en delitos.

Por más propiedad nacional que sea la huaca es claro que no se trata de haber tocado propiedades, sino estaríamos hablando también de la deforestación de la Amazonía, de la contaminación de las mineras o del deshielo de los glaciares. No, se trata de lo criollo como institución que se sostiene condenando una criollada (o palomillada, que es lo mismo) para así tener la tranquilidad de permanecer inalterable, tras derramar la sangre del acusado. Como un tatuaje de Sarita Colonia en un reo, la acusación como modo de vida es un contacto con el ideal de lo supuestamente bueno, pero que sirve para preservar el mismo estatus anterior, en este caso, la patrona de los ladrones tatuada perenniza la condición de ladrón de por vida.

Miremos el video nuevamente, a ver qué vemos.

 

sarita





Para la galería de imágenes

10 01 2010

Porque un álbum de frases no es suficiente…

Policia sin rueda  

El crimen va sobre ruedas.

 

zeta bookstore abierto cerrado

Hoy el saber también está abierto-cerrado.

 

Hepatitis

Para curar tu hepatitis tuya.

 

gianfranco cafe mas mejor

Además en el Gianfranco hay helados bien excelentes.

 

asfalto peruano

Highway to hell.





Acerca del año nuevo

7 01 2010

alan1 Cada vez que escribo en el blog corro el riesgo de dejarme llevar por el mal genio. Seguramente por eso tengo un álbum de frases, uno que me divierta mientras las demás cosas me amargan un poco. Cosas como el año nuevo, por ejemplo.

Y es que el paso de los calendarios trae una ilusión de cambio que, de la noche a la mañana, puede hacer creer a muchos no solamente que sus deseos serán escuchados por el impredecible destino, sino más aún, que de veras, y sin hacer nada, la magia finalmente les tocará.

Así de simple, los enajenados seguidores de “El secreto”, forman una muralla de cuerpos que se apiñan del lado optimista de la vida, ese que Coelho, viejo mercader, les enseñó: la esperanza, señores. Como en aquellas viejas salsas duras de cárcel, tristísimas voces maquilladas en loco furor bailonguero.

El presidente ha dejado claro que le place usar su faceta maníaca y hacer institucional el sueño de ingenuidad que nos trata de convencer de que todo está mejor que nunca sin simbolismos de por medio: vaso de chela en mano, con su teteo cumbiambero: codo a codo con el Grupo 5, tal como hiciera el chino con Rossy War, típico dèja vu donde nos adulan con la fiesta que anuncia el principio del resto de nuestra historia. Como siempre.

Me molesta el “como siempre”, por que indica necedad y goce cuando no resignación de la más honesta. Mismo tono folklórico del olvido de todo, del año nuevo que se hace cargo por uno de todas las cosas, hasta que llega la factura a medio marzo.

Tengo la rebelde idea de que este es el año del fraude, sin más razones que las expuestas: siempre es un año propicio para el fraude, y claro, para las cumbias.





Para el álbum de frases…

5 01 2010

“Les garantizo que el Perú formará parte del primer mundo”

Alan García, llevando la demagogia a alturas nunca antes vistas.

 

“A comparación de Alan, hasta Toledo es un caballero”

Ricardo Álvarez, contemplativo.

 

“La flojera es más grande que el miedo”

Rodrigo Sarmiento, dejando clara la debilidad de su instinto de supervivencia.

 

“¿Esa es una pizza?… Ah no, ¡es una tortilla!…”

Anna Lía Barandiarán, impresionada por la generosidad del desayuno.

 

“Rama Khristo, Dios del Trueno, joya de la raza Raghú”

Nuevos zelotes que confunden a Jesús con Thor, a Judea con la India y demuestran de pasada los efectos devastadores del incienso que venden frente al cine Orrantia.





Para el álbum de frases, de nuevo…

18 12 2009

“Toda mi vida has sido un riesgo para mi salud, ¿y a estas alturas cometes la mariconada de pasarte al otro lado?”

Eduardo Álvarez, increpándole a Luis Miguel Aguinaga la disparatada idea de venderle un seguro.

“… esperemos almorzar bien y que los lobos de mar no se almuercen al flaco. ¡Aprende a nadar!…”

Verónica Valcárcel, burlándose de mis limitaciones acuáticas.

“…Oye no me lo estés batiendo a mi flaco chapotero, ah.  Menos delante de desoconocidos para él, sino te ahogo ya sabes…”

Anna Lía Barandiarán, defendiendo mi honor sin metáforas de por medio.

“… Eduardo, ya no vengas a nuestra cena en short pelotero como la vez pasada…”

Jannise Gallo, grinch navideño al que no le gusta la ropa de verano.





Para el álbum de frases…

16 12 2009

“Esa gente me da diarrea…”

Rodrigo Sarmiento, cagándose en todos, como siempre…

“Cada vez que entro a revisar “El Comercio”, me entero de huevadas…”

Ricardo Álvarez, risueño, explicando cómo es que se enteró de que Angobaldo se había peleado con Zopilote, campeón de “Vale Todo”.